domingo, 18 de septiembre de 2011

El Cantón de San Roque 1859



Según nos describe D. José de Ribas, Teniente Coronel de Artillería en el Campo de Gibraltar en su libro "Memoria descriptiva  de las Costas del Campo de Gibraltar de 1859", el Canton de de San Roque  tiene una extensión de 4 leguas; su límite orientaI es el rio Guadiaro; el occidental el rio Guadarranque.

En el comienzo del Libro nos hace la siguiente advertencia sobre las unidades de medición:

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Como en las medidas itinerarias se usa generalmente de la legua, y siendo esta palabra legua, mientras no se determine su longitud, una voz vaga é indeterminada, porque hay leguas de varias especies, unas mas largas y otras mas corlas, prevengo al lector que la legua de que haré uso en esla memoria es de las de 20 al grado, que tiene 6630 varas castellanas. Cada legua de estas es igual á 3 millas marinas de las de 60 al grado, y por consiguiente cada milla igual a la tercera parte de la legua. Asi, pues, cuando en los estados que acompañaré á esta memoria digo 1/2 de legua, equivale á decir 1 milla marina, la cual tiene 22165 varas, y es igual á 1 minuto de grado del meridiano terrestre.
Trasladandolo a la actualidad:

                                      1 Vara Castellana ............       0,8359 metros

                                      1 Legua ...........................    5.542,017 metros


Y ahora continuo con la descripción que realiza del Cantón:

El rio Guadiaro, limite occidental de la provincia de Málaga, es al mismo tiempo límite oriental del cantón de San Roque. A la orilla izquierda de este rio, y como a media hora de distancia de él, está la torre de Guadiaro, y siguiendo aquella costa hacia el Levante se encuentran otras varias torres, y los castillos de la Sabinilla, el de San Luis de Estepona, el de Marbella y el de la Fuengirola, de los cuales nada habla en este capítulo porque, aunque pertenecen a la Comandancia de Artillería de este Campo de Gibraltar  al mando de D. José Ribas, se hallan fuera de los limites de su actual comisión. Las orillas del rio Guadiaro a su embocadura en el mar son muy pantanosas, y el terreno de su inmediación es inaccesible la mayor parte del año, por ser todo marisma. Subiendo por el rio a una media hora de su embocadura en el mar se encuentran á la misma orilla del rio las ventas llamadas de Guadiaro, a las que hay unidas 8 o 10 chozas habitadas por pastores y pescadores; y a un cuarto de legua mas arriba está la barca por donde se pasa este rio

En las Ventas de Guadiaro hay un cuartel para caballería, cuyo edificio fue en otro tiempo propio de la casa del Excmo. Sr. Conde de Cartojal; y habiendo considerado el Gobierno conveniente su adquisición por razón de su situación, lo compró en el reinado de Felipe V, juntamenie con dos caballerías de tierras que estaban anexas a dicho edificio, abonando a la casa de dicho Conde 80 escudos; por consiguiente estas dos caballerías de tierras deberían existír en la hacienda nacional, y sus productos serian mas que suficientes para atender a la conservación y reparación de dicho Edificio.

Caminando por la playa desde la embocadura del rio Guadiaro hacía Poniente, se encuentran a un cuarto de legua de dicho rio dos casillas o cuerpos de guardia, que sirven de apostadero a los carabineros del resguardo marítimo. Estos dos  edificios están a 4 ó 5 varas de distancia el uno del otro, y pertenece el que ocupan los carabineros a la Hacienda civil, y el otro es un pequeño cuartel para un destácamento de caballería del ejército. Llámanse las casillas de Gualquitón, por estar muy  inmediatas a un arroyo que lleva este nombre. Se hallan situadas a orillas del mar, en terreno llano y bajo, y por razón de su situación conviene establecer aquí la 1ª Batería, la cual, cruzando sss fuegos con la que se establezca en la Torre de Guadiaro, defenderá bien toda aquella playa. Esta balería se dotará con 4 cañones de a 24; y como en esle punto ninguna obra hay de fortificacion, todo cuanto se proyecte hacer será necesario construirlo de nuevo. Este puesto dista de San Roque 1 legua, y  de mal camino por la trocha (camino o vereda estrecha que sirve de atajo), y 4 de Algeciras; pero es mayor la distancia de ambos puntos yendo por la costa.

Siguiendo esta en la misma dirección de Poniente se encuentra a unos 3/4 de legua de dichas casillas la Torre de la Carbonera, situada a una regular altura sobre el mar, la cual distará de San Roque por la trocha 1 1/4 legua de mal camino. Aqui existió y conviene restablecer una batería, que deberá dotarse con 4 cañones de a 24; y como alli nada existe de las obras que hubo sino un mal cuerpo de guardia para  carabineros guardacostas que hay allí apostados, será necesario construir de nuevo todas las obras que se proyecten. Esta batería podrá ser de mucha utilidad, porque cruzando sus fuegos por su izquierda con los de las casillas de Gualquitón y por su derecha con los de la Torre Nueva, de la que hablaré enseguida, defenderá perfectamente toda la playa que hay entre estos puntos. Entre la Torre de la Carbonera y dichas casillas de Gualquitón hubo un cuerpo de guardia que en el dia está arruinado, y convendría edificar allí un cuartel para colocar un destacamento de tropa, a fin de que estuviese pronta para prestar auxilios a las baterías de su inmediación que lo necesitasen.

De este mapa algo muy curioso que teneis que observar es que ha existía una plaza de Toros en la Línea de Gibraltar en 1859. Esta marcado como Bull Ring
 Aquí un poco mas ampliada la zona de La Linea:



Continuando el viaje desde la Torre de la Carbonera hacia Poniente, el camino es casi todo escabroso, y se encuentran en él varias cuestas porque pasa por las faldas de la Sierra Carbonera que costean el mar, y sigue siendo diíicil y pesado hasta la Torre Nueva, que dista de la anterior algo menos de 1 legua, aunque las gentes del pais cuentan comunmente 1 legua entre ambas torres, y a igual distancia viene a estar también la de San Roque yendo por la trocha. Al pie de esta torre hubo en otro tiempo una balería llamada el Reducto Nuevo, que conviene restablecer, porque cruzando sus fuegos con los de la Torre de Carbonera y con los de la Tunara (de que voy a hablar), defienden muy bien loda la costa que abrazan estos puntos; y como el terreno en que está siluada la Torre Nueva tiene una regular elevación sobre el nivel del mar, la batería que allí se establezca lo dominará perfectamente. A la inmediación de esta torre no existe mas edificio que un malísimo cuerpo de guardia, que sirve de habitación a 4 carabineros guardacostas que hay allí apocados; por cuya razón todas las obras que se proyecten en aquel punto tienen que construirse de nuevo.

Desde la Torre Nueva hacia la línea de Gibraltar, que está hacia Poniente, es el camino una playa de arena volanle muy suelta, en la que resbala y se hunde el viajero, por cuya razón es muy pesado aquel camino para hombres y caballos, y se puede avanzar muy poco en él. La distancia desde la Torre Nueva a la línea de Gibrallar es de 2 millas, y a la mitad del camino se encuentra el sitio donde estuvo el castillo de la Tunara, en cuyo solar hay establecidas actualmente dos chozas de pescadores, y aún existe en e1 un pozo de agua potable; pero de tal modo está arruinado dicho castillo que ni aun apenas se conocen sus cimientos, ignoro si la época en que fue demolido seria en el año 1809 ó 10, en que fue arruinada la línea y demás fortificaciones de esta costa; pero sé que ya en el año 1787, por Real orden de 21 de junio del mismo año se mandó demoler por no considerarle necesario, en atención a estar muy inmediato al castillo de Santa Bárbara, que cerraba la línea de Gibraltar por su izquierda, contra cuya providencia tal vez no fallarían algunas razones que alegar; pero como quiera que sea, no existiendo ya el castillo de Santa Bárbara, es indispensable establecer en el sitio donde estuvo el de la Tunara una batería de 4 piezas de a 24, para protejer y defender un buen fondeadero para buques mayores que hay a su frente a tiro de fusil de la playa; razón por la cual no puede dejar de mirarse este punto como muy interesante, y porque teniendo su situación uu poco elevada sobre el nivel del mar le domina perfectamente y cruza sus fuegos con la batería de la Torre Nueva, y con la que se establezca sobre las ruinas del castillo de Santa Bárbara. El sitio donde estuvo el castillo de la Tunara dista de San Roque por la trocha como cosa de 1 hora, y de Algeciras 2 1/2 leguas.


Real orden de 21 de junio de 1787, para que se demuela el castillo de la Tunara.

El Excmo. Sr. Conde de Laci me dice lo siguienle. == EI Sr. Don Pedro de Llerena en papel de 21 del actual me dice lo que copio.== Al Comandante general del Campo de Gibraltar, Marqués de Zayas, prevengo en esta fecha lo que sigue.== En vista de los oficios de los Comandantes de Artillería é Ingenieros de ese Campo, que me remitió V. E. con fecha 24 del pasado, ha resuello el Rey que se destruya y abandone enteramente la batería ó fuerte de la Tunara, por ser inútil para la defensa y de trabajosa conservación; y que se retire la Artillería y demás efectos que allí existen, como también las maderas, puertas, ventanas y materiales que puedan tener destino en las Reales obras, siempre que no esceda de su valor el coste de la estraccion y conduccion al paraje donde hayan de depositarse; advirtiendo que S. M. no considera necesaria la guardia que V. E. propone dejar en dicho puesto, ya por estar tan cerca el fuerte de Santa Bárbara, y ya porque el cuidado que merecen la costa y playas inmediatas se puede atender con partidas de caballería.== Lo traslado á V. E. de Real orden para su gobierno.== Y yo lo comunico á V. S. para el propio fin, y para que pase el correspondiente aviso al Comandante de Artilleria del Campo de Gibraltar.== Dios guarde á V. S, muchos años. Madrid 26 de junio de 1787. == El  Conde de Laci.== Sr. D. José Manes.== Lo que comunico á V. S. para su inteligencia, y cumplimiento de las disposiciones del Sr. Comandante general de ese Campo.== Dios guarde á V. S. muchos años. =Sevilla 4 de julio de 1787 == José Manes.= Sr. D. Pablo Sanchez.




Al frente del arruinado castillo de la Tunara, y sobre la cumbre de la elevada Sierra llamada Carbonera, que extiende sus faldas hasta muy cerca de dicho castillo, hay una torre de vigía que se ve también a corta distancia desde San Roque, el cual es el mejor punto de observación que ofrece este cantón, pues desde él se descubren por Levante cerca de 19 leguas de mar hasta el cabo de Fuengirola, que está inmediato a Málaga, y por Poniente toda la bahía de Gibraltar hasta la entrada del estrecho por la punta del Carnero; de modo que esta torre vigía es un punto de observación igualmente ventajoso que el que tienen establecido los ingleses sobre la montaña de Gibraltar en el Hacho. Por esta razón recomiendo esta torre, llamada Carbonera, como uno de los puntos mas interesantes del cantón de San Roque, por los grandes servicios que puede prestar estableciendo allí un vigía.

En la prolongación de la Sierra Carbonera, que termina sobre la línea de Gibraltar, a la parte mas baja de la montaña la llaman Sierra Pedrera, y en ella, a corta distancia de la mencionada Torre Carbonera, hay otra llamada la Pedrera, que ha servido y puede servir para vigía; pero la de la Sierra Carbonera la considere preferible, por la mayor dominación que tiene sobre el mar.

Desde el arruinado castillo de la Tunara hasta el de Santa Bárbara, que estuvo en el extremo izquierdo de la línea de Gibraltar, hay otra milla de distancia, como queda dicho; y sobre las ruinas de este demolido castillo convendrá establecer 1 batería de 4 piezas de a 24, para que cruzando sus fuegos con los de la Tunara, no solo aumente la defensa de aquel fondeadero, sino que extendiendo los también por la derecha basta el Peñón de Gibraltar defienda aquella playa, e impida cualquier desembarco que pudiera intentarse por ella.

Ya estamos en la famosa línea de Gibraltar, que fue el antemural de España contra los ingleses, que ocupan la inespugnable plaza de Gibraltar, distante solo 2100 varas de la expresada línea, que en el día es solo un montón de ruinas; estamos en la puerta de Tierra que tienen los ingleses para entrar en España; estamos, en fin, en un cementerio en que los manes de los cadáveres sepultados en aquellas arenas teñidas de sangre española por sostener los derechos de su amada patria. Territorio español, defendido por nuestra línea de contravalacion; pero ya no hay de ella mas que la memoria que nos recuerdan las 21 garitas que en el año 1829 mandó construir el General Monet en los vértices de los ángulos entrantes y salientes de aquella arruinada fortificación, para que sirvan de testigos que nos manifiesten el sitio donde estuvo, y nos dan una idea de la extensión y configuración que tenía, pues nada de aquellas obras existe, ni el Castillo de Santa Bárbara, que situado a la izquierda, ni el de San Felipe, que situado a la derecha de la línea la cerraban por sus dos extremos, distante uno de otro 1634 varas, que era la anchura del istmo por aquella parte; ni las tres plazas de armas, los ángulos salientes, construidas a la distancia de 232 varas unos de otros en los intermedios de la línea, y entrelazadas por medio de caminos cubiertos y defendidos con fosos, ni las demás obras accesorias, como cuarteles, almacenes, cocinas, y los magníficos cuerpos de guardia de San Benito, San Mariano, San José, San Fernando y San Carlos. Todo ha desaparecido, por haberlo destruido los ingleses como aliados nuestros en la guerra de la Independencia, tal vez por miras interesadas, porque la polílica de la lnglaterra no reconoce mas alianzas que las de sus intereses, y por eso se prevalieron de los pretestos que le proporcionó aquella guerra para destruir las fortificaciones de nuestras costas, a fin de tenerlas siempre abiertas para sus especulaciones mercantiles o para sus miras políticas. Esta es la razón por que ahora es necesario hacerlo todo de nuevo, si no se quiere que continúen mas tiempo nuestras costas abiertas como ellos las dejaron. Pero tiempo es ya de que el Gobierno abra los ojos, y de que conozca que una puerta de 486 leguas de ancho, que tiene abierta la España a las incursiones de los estrangeros, es necesario cerrarla. En la línea de Gibraltar no existen mas edificios militares que un arruinado cuartel y un miserable pabellón paea oficiales.

¿Qué diría si la viese el Conde de Montemar, que la mandó construir en el año 1727, durante el bloqueo que se puso a la plaza de Gibraltar en aquella época?

Plano general de la Línea del campo delante de la Plaza de Gibraltar en el Estado de su conclusión. San Roque Abril de 1735




Plano general de la Batería y Fuerte de Poniente de la Línea frente de Gibraltar en el estado de que se alla en el dia de la fecha San Roque 2 Abril de 1734   


La línea en el dia no puede considerarse como un puesto militar, sino como una aduana donde se recaudan los derechos que pagan los que obtienen licencia para entrar en aquella plaza; y su población no la componen ya los militares, pues no hay allí mas que un destacamento de 30 soldados, sino los empleados en Rentas y el Resguardo marítimo y terrestre.

El estremo derecho de la línea la cerraba el castillo de San Felipe, y siguiendo desde él el viaje por la costa hacia Algeciras, que dista 2 leguas, se encuentra á 2736 1/2 varas (que es poco mas de 1 milla de distancia) el sitio donde estuvo el fuerte de Punta Mala, el cual, como todas las baterías de esta costa, fue destruido en el mismo tiempo y por los mismos agentes que destruyeron la línea de Gibrallar. El fuerte de Punta Mala estuvo situado en la orilla del mar, en sitio elevado, a la inmediación de la nueva población que ahora se llama el Campamento, y que antes se llamaba el Real, y era el cuartel general de los ejércitos que han sitiado a Gibrallar. Este fuerte tenia una batería semicircular que dominaba perfecta mente la bahía de Gibraltar y su muelle viejo, y cruzando sus fuegos con el demolido castillo de San Felipe causaba mucho daño a la plaza, y alejaba de ella todos los buques que intentaban entrar en su muelle, razón por la cual les fue preciso a los ingleses construir otro muelle en Punta de Europa, al cual le dan todavía el nombre de Muelle Nuevo. De las obras que hubo en dicho fuerte de Punta Mala solo quedan la cisterna, y un cuerpo de guardia que se conserva en regular estado de servicio, porque sin duda habrá sido recompuesto para apostadero de los carabineros de la Hacienda pública que persiguen el contrabando; por consiguiente, todas las demás obras que se proyecten para establecer allí una batería de 4 piezas de a 24 tendrán que construirse de nuevo. Esta batería podrá ser sumamente ulil, porque al mismo tiempo que bate toda la playa del istmo hasta la misma plaza de Gibrallar inclusive, cruza sus fuegos con la que deberá establecerse en Puente Mayorga, y flanquea perfectamente, la ensenada que tiene a sus fuegos, que es buen fondeadero, e impide cualquier desembarco que por allí pudiera, hacerse fácilmente. Dista esta balería de San Roque algo mas de media legua de buen camino carretero.



Entre el Fuerte de Punta Mala y el mencionado castillo de San Felipe hubo otra batería llamada de Tessé, a la que sin duda le pusieron este nombre para hacer honor y perpetuar la memoria del Mariscal de Tessé, el cual mandaba en jefe las tropas francesas que como aliadas nuestras asistieron al sitio de Gibrallar en el reinado de Felipe V; mas no considero necesario restablecer esta batería, porque hallándose muy inmediata a la de Punta Mala, establecida esta sería aquella superflua.

Hallándome ya en este terreno no me parece justo pasar adelante sin dar noticias al paso de los muchos establecimientos y edilicios militares que había a la espalda y a muy corta distancia de estas dos baterías. Tales eran el magnifico hospital de sangre con su cuerpo de guardia, y un muelle, los parques de artillería ó ingenieros, y las casas para el laboratorio de mistos; el famoso cuartel de Buena-Vista para infantería, y otros cuarteles para caballería; los almacenes de pólvora de la Cantera ó de la Pedrera, y el del Patrón Benito, con otros dos que no cuento porque se hallaban á mayor distancia; el inmenso edificio llamado la Munición ó Provisión general de víveres y utensilios del ejército, en el cual había hornos, almacenes y todas las oficinas necesarias para un tan vasto establecimiento; en fin, en el recinto de un cuarto de legua tenia el ejército que sitiase a Gibraltar todo cuanto pudiese necesitar para hacer la guerra y cubrir todas sus necesidades; y para que nada le faltase tuvo en el pueblo de Jimena y en el rio Guadiaro, distante solo 4 leguas de la ciudad de San Roque, magníficas fábricas para la fundición de municiones huecas, que surtieron de bombas y granadas al ejército que sitiaba a Gibraltar por los años 1782, durante la época de aquella guerra, que es conocida en este país con el nombre de la Guerra Grande; pero ya nada de todo aquello existe, y solo puede decirse en el día: Aquí fue Troya. Solo queda el Campamento, el cual ha recibido muchas mejoras, pues habiendo edificado casas en el los ingleses se ha hecho una población nueva bastante bonita.

Siguiendo el camino de la playa desde el arruinado fuerte de Punta Mala hacia Algeciras, cuya ciudad dista de el algo menos de 1 3/4 legua, se encuentra a un cuarto de legua de dicho fuerte el sitio donde estuvo la batería de Puente Mayorga, sobre el riachuelo del mismo nombre a su embocadura en el mar. Como este sitio se halla en el centro de la ensenada y tiene a su frente un buen fondeadero, convendría restablecer esta batería, y dotarla con 4 cañones de a 24; mas como no quedan de ella ni aun señales, ni hay allí mas edificios que un barrio de chozas de pescadores, las obras que se proyecten habrá que construirlas de nuevo. Su distancia de San Roque es de media legua por la trocha ó camino sendero. Esta batería podrá ser de grande utilidad porque cruzaría sus fuegos por su izquierda con la de Punta Mala, y por su derecha con la del Mirador, de que voy a hablar a continuación, y de este modo quedará toda aquella ensenada perfectamente resguardada y defendida.







Desde Puente Mayorga, caminando por la orilla del mar hacía Algeciras, que dista 1 1/2 leguas, se encuentra a poco mas de 1 milla el sitio en donde estuvo el fuerte del Mirador, que está en tierra elevada, y muy cerca de la torre llamada del Rocadillo, de la cual dista unas 118 varas. La construcción y configuración de este fuerte era enteramente igual a las del fuerte de Punta Mala, y tenia como él su batería semicircular, y que supongo sería a barbeta, la cual convendría restablecer, y dotarla con 4 piezas de a 24, porque hallándose situada en una posición ventajosa, y cruzando sus fuegos por su izquierda con la de Puente Mayorga, y por su derecha con la que propondré establecer a la inmediación del rio Palmones, franqueará no solo la entrada de este río sino también la del rio Guadarranque y toda aquella costa, é impediría cualquier desembarco que pudiera intentarse por ella. La distancia de este fuerte a la ciudad de San Roque es de 1/2 legua por la trocha; y como de los edificios que tuvo no queda mas que una cisterna, a no ser que además subsista enterrada la explanada de la batería, todas las demás obras que se proyecten habrán de construirse de nuevo: debiendo advertir aquí por si pudiese contribuir tener presente esta noticia para utilizar algún edificio, que a unos 300 pasos de este punto se halla un cortijo que es propio de D. José de los Santos. El fuerte del Mirador ofrece al curioso y literato observador antiguos recuerdos históricos de la famosa, opulenta y antiquísima ciudad de Carteya, que existió en tiempo de los fenicios, de la cual fue natural el célebre escritor Pomponio Mela, y estuvo situada en el paraje que aquel ocupa, y en sus inmediaciones, y cuya existencia comprueban las monedas y medallas que los trabajadores del campo encuentran frecuentemente en aquel terreno, y les compran los ingleses de Gibraltar. ¡Lástima es ciertamente que los españoles de San Roque y Algeciras, en cuyo terreno se encuentran estas monedas y medallas, no tengan la curiosidad de comprarlas para enriquecer con ellas nuestros monetarios, y poder ilustrar por medio de estos preciosos documentos la historia antigua de nuestra patria, que todavía anda envuelta en tinieblas!. Causa admiración que los extranjeros, busquen y miren con tanto aprecio estas cosas que no dan gloria a su país, y que los españoles las miremos con tanta indiferencia y aun desprecio, cuando los jeroglíficos y emblemas de estas monedas y medallas debieran interesar mucho nuestra curiosidad, porque son para nuestros antiguos numismáticos un libro abierto en que se leen las mas remotas noticias de la gloria de nuestra patria. Muy pocos días antes de haber llegado yo a este arruinado fuerte del Mirador se encontró a su inmediación una piedra rectangular de 6 cuartas de largo y 2 1/2 de ancho, que tiene esculpida en su centro una cabeza de vaca, y de cuyas astas salen por ambos lados ciertas fajas volando formando ondas, y otros adornos de escultura primorosamente ejecutados, y que se hallan todavía bien conservados. El Ayuntamiento ha colocado esta piedra en la pared del primer descanso de la escalera de su casa capitular, al frente de la puerta.



Partiendo del fuerte del Mirador para Algeciras, a distancia de unas 1000 varas poco mas ó menos, se encuentra el rio Guadarranque, que se pasa por barca, con embocadura en el mar. Este rio es el límite occidental del cantón de San Roque, y es al mismo tiempo el límite oriental del cantón de Algeciras, cuya demarcación se extiende, según dejo dicho, hasta el río Gualmesí, límite occidental señalado a dicho cantón, el cual abraza entre estos dos límites la distancia de unas 3 /1/2 leguas; y como nos hallamos en el terreno limítrofe de ambos cantones, antes de concluir de hablar del de San Roque, justo será dar una ligera idea de esta ciudad, de la que todavía no he hablado, a pesar de ser la capital del cantón ó lugar cantonal.

La ciudad de San Roque es una población de 9000 almas, situada en una eminencia a 1 legua de Gibraltar, Aunque no está cercada de muros no por eso deja de ser una posición militar ventajosa, pues domina a todo el terreno que la circunda, y es susceptible de buena defensa. En el paseo arbolado que hay a la salida de la ciudad se encuentra un buen cuartel para infantería, llamado de Narraciones, de suficiente capacidad para alojar en él un batallón, y dentro de la población hay otro cuartel para caballería, pero ambos necesitan recomposición.

Esta ciudad era antes la capital del Campo de Gibraltar, pero ahora lo es la ciudad de Algeciras, desde que en el año 1808 se ha trasladado a ella el Comandante general del Campo con su Estado Mayor.





 Luis Javier Traverso Vázquez
  http://www.lalineaenblancoynegro.com/




Extracto sacado del Libro  "Memoria descriptiva  de las Costas del Campo de Gibraltar de 1859" y parte de la de la Provincia de Cádiz. En que se propone el modo de fortificarlas y artillarlas para su mejor defensa, compuesta en virtud de órden superior. Escrito por D. José de Ribas, Teniente Coronel Comandante  de Artillería en el Campo de Gibraltar.


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